Target Brain Training "TBT"

TBT surge de la metodología MESLO (Modelo Estructural Sistémico Langford-Opazo) basado en los 20 años de experiencia de sus creadores Sylvia Langford y Pablo Opazo. Son programas de entrenamiento cerebral  especialmente diseñados para enfrentar dificultades,  está focalizado para que  personas logren una superación  escalonada de sus metas de acuerdo a sus posibilidades.  Cuando una persona realiza un gran esfuerzo para enfrentar una dificultad y no logra los resultados esperados….aquí es cuando empieza a trabajar TBT.

 

¿Cómo explica MESLO la dificultad a nivel neurológico?:

 

1.       No tiene las conexiones neuronales sobre la cual construir la red neuronal por falta de repetición.

 

2.       Tiene respuestas no deseadas,  las cuales son necesarias “podar”, para que se produzcan nuevas conexiones neuronales.

 

3.       Tiene conexiones neuronales de bajo umbral, lo cual no permite fluidez ni la capacidad de respuesta esperada.

 

4.       No tiene los elementos nutricionales necesarios para lograr una buena transmisión de impulso nervioso.

 

El entrenamiento sistemático permite resolver los puntos 1, 2 y 3.

 

La base del entrenamiento TBT es un trabajo basado en el n + 1, es decir n es el piso donde está la persona y 1 es el grado de dificultad, esfuerzo, etc. que requiere para avanzar.

 

 

 

 

Entrenamiento

 

¿Qué es un entrenamiento?... repetir, repetir y repetir un ejercicio con el máximo esfuerzo para generar las conexiones neuronales necesarias para lograr el resultado esperado.

 

Debido a que las habilidades se deben entrenar en la casa y los conocimientos se deben adquirir sobre las habilidades en el colegio, universidad, etc.., haremos la diferencia entre los dos niveles de entrenamiento.  Mientras el primer nivel es responsabilidad de los padres, el  segundo nivel de especialización es responsabilidad de los expertos.  Dicho de otra forma, es responsabilidad de los padres practicar, hablar, escuchar, enseñar a discutir, ganar y perder, frustrarse, leer, escribir, repetir las habilidades, adquirir herramientas.  Todo esto, para que en la siguiente etapa, el experto pueda construir conocimiento y experticia sobre las habilidades desarrolladas y las herramientas entregadas.

 

a)   Nivel 1

Lo definiremos como aquel nivel que depende directamente de los padres, por lo que las experiencias al mejor nivel, serán responsabilidad de ellos.

 

¿Qué significa una experiencia al mejor nivel?...  Podríamos contestar esta pregunta por medio de las siguientes analogías: No da lo mismo escuchar música en un buen equipo…No da lo mismo probar una comida preparada con cariño…

 

Es importante considerar que para poder alcanzar diferentes metas existe un 10% componente genético y 90% entrenamiento, esfuerzo y trabajo. En este 90% de trabajo “el entrenador” debe pensar en el orden de las repeticiones tomando en cuenta la frecuencia, duración e intensidad que requiere la persona para que logre sentir que las habilidades fluyan sin pensar.   El componente genético determina el número y calidad de repeticiones que requiere la persona para alcanzar su objetivo. Es fundamental, que los padres tomen conciencia de sus propias dificultades y las de sus hijos y/o hijas para enfrentarlas y superarlas aunque sean difíciles. Para ello, hay que tener conciencia de que hay que repetir aunque uno no quiera y de que es menor el esfuerzo de repetir lo que es fácil. Efectivamente, la dificultad es directamente proporcional a la repetición, esfuerzo y/o trabajo,  es decir,  a mayor dificultad más trabajo; mientras más alta es la meta, implica más trabajo; mientras mayor es el conformismo, menos trabajo. Y cuando caemos en el conformismo estamos abrazando la mediocridad.

 

Sin duda, la voluntad y actitud positiva para enfrentar un trabajo de  entrenamiento de habilidades es fundamental. Si existe un desarrollo adecuado de la voluntad y una actitud positiva frente al trabajo, se puede determinar el real grado de dificultad que existe.  Es importante no confundir la dificultad “poder” con la voluntad “querer”.  El rol del padre no es convencer a nuestros hijos e hijas de que es necesario hacer un entrenamiento de habilidades; es tener la convicción que es tan importante como alimentarse, vestirse, asearse, etc. temas que no están en discusión.  Los niños y niñas no tienen opción de ir al colegio vestido o no; no tienen la opción de alimentarse o no, porque nosotros los padres estamos convencidos de que eso debe ser así y nuestra claridad la traspasamos a nuestros hijos.  Pero, para leer o hacer caligrafía le damos la opción al niño o niña de hacerlo o no, ya que “Pobrecito le duele la mano”, “Está cansado, el niño debe descansar y jugar”.  El niño o niña puede descansar y jugar cuando ha hecho primero lo que debe hacer.  Si queremos que nuestros hijos e hijas tengan un caminar decidido y con herramientas, debemos repetir sus habilidades para que se engrosen sus conexiones neuronales a temprana edad, para estar preparados para nuevas estructuras y no seguir teniendo dificultades en las primeras estructuras.  Es importante preparar a nuestros hijos e hijas a entender que constantemente hay que repetir y vencer nuestras frustraciones para alcanzar las metas que deseamos en la vida.         

  

Ninguna flor crece bajo grandes árboles.  Tal vez no se le caen los pétalos no pasa frío ni calor, pero tampoco puede crecer, es decir, si sentimos, pensamos y hacemos por nuestro hijo o hija ¿Cuando crecerá? ¿Cómo aprenderá a sentir, pensar y hacer por sí mismo? Por ejemplo: “ponte el chaleco, tienes frío”, “yo sé lo que quieres hacer”, “te quedó feo yo te lo pinto”,” trae para acá yo te lo hago”, etc. 

 

En todo proceso de entrenamiento debe haber confianza en los logros a alcanzar, es decir, no solamente sentir sino también pensar y expresar corporal y verbalmente.  Es importante decir “Creo que mi hijo es capaz de…. Confío realmente en sus capacidades…”, sobre todo cuando los resultados son adversos.  Es mucho más fácil apoyar a un hijo o una hija cuando es un triunfador, que cuando no lo es.  Debemos recordar que durante los procesos, los logros a alcanzar son impredecibles.

 

Perdemos tanto tiempo pensando…”¿Cómo será nuestro hijo o hija en el futuro?”... Simplemente será el resultado de lo que hemos hecho o no.  Es mejor ocuparse de lo que hay que hacer que preocuparse.  La preocupación provoca angustia y no resuelve. La angustia es temer o no poder controlar el futuro. Normalmente surge cuando uno piensa y no hace.  El futuro será resultado de lo que hacemos o no en el presente, en pocas palabras cosechamos lo que sembramos. Si no me gusta lo que estoy viviendo debo reflexionar que realice en el pasado para llegar a esa situación, de manera de efectuar los cambios  necesarios y  oportunos para poder cambiar en un futuro no lejano mi situación.

 

La fluidez de la ejecución de una habilidad indica que el niño o niña está preparado para realizar el siguiente aprendizaje.  Esta fluidez indica que a través de la repetición (hacer) dejamos de pensar y empezamos a sentir.

 

Las primeras etapas de desarrollo del niño o niña requieren de mucho entrenamiento para desarrollar habilidades. Las habilidades son: caminar, hablar, escribir, leer, sumar, restar, tocar un instrumento, etc. El entrenamiento permite la fluidez, seguridad y dominio de una habilidad.  Al tener una cierta maestría de la habilidad permite adquirir conocimiento, experticia y obtener resultados, por ejemplo: si leo fluidamente y comprendo puedo aprender sobre la naturaleza, sociedad y el hombre, si práctico mis escalas musicales podré tocar una canción, etc.  En esta etapa es necesario asumir que se requiere del Nivel II de entrenamiento.

 

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b)   Nivel II

Este nivel se alcanza cuando ha finalizado el proceso del Nivel I y para poder continuar de manera efectiva con el entrenamiento, se deberá contar con un especialista del área entrenando.

 

¿Qué sucede si un padre juega al tenis con su hijo como hobby los fines de semana y ese niño se entusiasma con este deporte y decide seguir una carrera como tenista profesional? Ese padre se verá en la disyuntiva de seguir entrenándolo él mismo o de contratar un entrenador de alto rendimiento para que  su hijo tenga reales posibilidades en el circuito de tenistas profesionales.  La solución es obvia, ya que en la medida en qué nuestro hijo más entrene, se esfuerce y se sacrifique, además  de que lo haga con la ayuda de un profesional tendrá más opciones de ascender en el ranking.

 

 

Así  también, de acuerdo a la Ley  “la función determina la estructura” que se emplea en arquitectura, ingeniería, medicina y desarrollo humano, “soy lo que soy debido a lo que hago o no hago con mi cerebro y mi cuerpo”.

 

 

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